Monthly Archives

abril 2018

  • Deseábamos con todo nuestro corazón ser padres, era algo que siempre habíamos soñado. Sin embargo, las cosas no estaban saliendo como habíamos previsto. Hacía muchos años que estábamos juntos y, pese a que lo intentamos todo, no había manera. Lo probamos muchas veces y de todas las formas posibles, pero mis embarazos nunca llegaban a buen término y nadie sabía qué ocurría. Así que cuando empezamos a acercarnos a los treinta decidimos que íbamos a adoptar. Sabíamos que era un proceso muy largo y no podíamos esperar más; de lo contrario, hubiéramos sido demasiado mayores.

  • Me fui a estudiar fuera de España obligada por el sistema. Hacía años que sabía que quería ser comadrona, pero aquí es muy complicado especializarse. Primero debes aprobar una oposición y después hacer la residencia. Aunque el proceso está bien pensado, salen tan pocas plazas que es casi imposible lograrlo. La última vez que hice el examen conocí a una chica que se presentaba por undécima vez. Ese fue el momento en que decidí que me iría a estudiar a otro país. Jamás hubiera pensado lo difícil que podía ser vivir en el extranjero, ni qué decir de lo complicada que resultaría la vuelta.

  • Era muy frustrante; pese a hacer lo mismo que hacían los demás, no alcanzaba los objetivos. Por más que estudiara e hiciera los deberes, no me iba bien. No lo entendía, ¿cómo era posible? ¿Por qué ellos sí y yo no? Mis padres me decían que no me preocupara y me ofrecían alternativas, pero en la escuela opinaban de otro modo. Allí me aseguraban que no tenía ningún problema. Incluso me hicieron un test de inteligencia y la psicóloga dijo que les tomaba el pelo. Consiguieron que perdiera las ganas de asistir a clase… ¿Por qué iba a ir si me reprochaban que lo hacía mal?

  • La familia lo era todo para él, pero conmigo tenía una obsesión que nunca tuvo con mis hermanas. El motivo nunca lo supe, quizá porque yo era la mayor o por mi modo de ser o por cualquier otra razón que ya nunca sabré. De lo que sí soy totalmente consciente es de que fue demasiado estricto. Con perspectiva, he visto que hay cosas que quizá debería agradecerle. Puede que sin él no hubiera llegado hasta aquí; siempre estuvo detrás de mí, insistiendo para que siguiera adelante. Sin embargo, crecí con miedo y ningún niño debería temer a su padre.