Se hizo la magia

28. 10. 2018

Los primeros trucos de magia los hice cuando empecé a hacer números de circo para mi familia. A los ocho años montaba espectáculos con cortinas y otros materiales. Ahí comencé con la magia, pero fue algo pasajero, pues enseguida me dio por leer y escribir. Me obsesioné de tal forma que dejé todo lo demás. Incluso me preparaba mis cuentos en folios y se los vendía a mis padres para poder volver a comprar material… Pero esto solo duró hasta que, hace unos tres años, mis padres me llevaron a ver un espectáculo del Mag Lari y, nunca mejor dicho, se hizo la magia.

Fue como si lo estuviera haciendo yo. Mientras estaba viendo los números me di cuenta de que, aunque no se le veían los trucos, yo podía adivinar cómo se hacía y, además, podía fabricarme los materiales yo mismo. Y eso hice. Llegué a casa y me puse a trabajar. Primero monté las maquetas de las cajas. Cuando era más pequeño ya me había construido un avión y otras cosas, así que no fue complicado crear esas cajas en miniatura. Después ya me di cuenta de que, si lo hacía en pequeño, también lo podía fabricar más grande. Solo necesitaba más material.

Así que me puse a construirlas con los materiales que tenía que, con once años, no eran muchos: folios, cartulinas, celo, cinta de embalar… Yo era más bien bajito y delgado, así que las cajas no tenían que ser extremadamente grandes para poderme meter en ellas y practicar los trucos. Eso sí, los folios, aunque trataba de reforzarlos por dentro con cartulinas, se me rompían bastante rápido. Por suerte, mi padre es un manitas y me fue ayudando a mejorar las cajas. Primero utilizamos cartón y, actualmente, ya las hacemos de madera.

Las de cartón ya las podría hacer yo solo, pero ahora ya no queda bien que vaya con una caja rota, así que él me ayuda a hacerlas de madera. Yo tengo las ideas y le hago un croquis para que sepa qué medidas necesito y cómo debe ser la caja. No busco información ni nada, lo hago todo a ojo y sin instrucciones, así que para explicárselo se lo dibujo. Me encanta crear nuevos trucos y nuevas cajas. A veces he pensado que ya conocía todos los números, pero enseguida me doy cuenta de que todavía me queda mucho por descubrir.

No puedo evitar acabar una caja y empezar a pensar en otra nueva.

Las cajas nunca se acaban; el problema es que el espacio sí se acaba. Al principio utilizaba una habitación en casa para guardar todas las cosas, pero cada vez tengo más cajas y materiales para los espectáculos (escenario, música, luces,…), y mis ideas ya no caben en una sola habitación. Así que hemos tenido que buscar un local para poder guardarlo todo y ensayar. Hay que practicar mucho los números y me gusta verlo todo montado antes del gran día, así puedo pensar qué haré en cada espectáculo y mirar cómo organizarme.

Le dedico mucho tiempo. Cuando salgo del colegio paso por casa a dejar la mochila y me voy a trabajar al taller. Siempre estoy pensando en nuevas formas de utilizar las cajas. Además, también ensayo mucho con mi prima, que es mi ayudante. Se necesitan muchas horas para hacerlo bien y no me puede ayudar cualquiera porque no quiero que descubran los trucos. El mismo día del espectáculo me ayudan también mis padres y mi tío. Hay que cargar la furgoneta, descargarla, montar el escenario, organizar las luces, el humo, la música… Para una actuación de una hora se necesitan unas tres o cuatro horas de montaje.

Lo tengo todo muy organizado, hasta el vestuario, que me lo hace mi abuela.

Ya me llaman para hacer espectáculos en fiestas y cumpleaños, y disfruto mucho. Allí soy el «Mag Nil» y eso me gusta. Algunos padres incluso me han dicho que sus hijos, después de verme, se pasan horas haciendo trucos. No sé, es algo bonito. Me gustaría mucho poderme dedicar a esto, ya estoy en 4.º de ESO y pronto tendré que escoger, pero no existe la carrera de mago. Supongo que acabaré estudiando algo artístico y, mientras tanto, intentaré aprender cosas nuevas cada día, diferentes tipos de trucos y números. No quiero estancarme en lo que ya sé. Es importante ir mejorando y avanzando, el espectáculo debe continuar.

10
Comparte la historia Facebook Twitter Google + Pinterest

No te pierdas estas otras historias

4 Comentarios

ANDREA 03. 11. 2018 - 08:07

Que bonita historia Dolors 😍. Lo que más me emociona es ver a ese padre acompañando y apoyando la aventura y el sueño de su hijo. Seguro llegará muy lejos, pues se nota que su misión en este mundo es traernos MAGIA🎩✨✨

Responder
Historias que importan 04. 11. 2018 - 10:16

Así es, Andrea. Él tiene muchas ganas de hacer cosa, pero está claro que sin el apoyo de sus padres no podría haber llegado hasta aquí.

Responder
Mariluz Lominchar Martinez 04. 11. 2018 - 17:46

Felicidades Mag Nil por poner tanta pasión en lo que te apasiona, seguro que llegarás a ser un gran mago y me gustaría verte en el festival de magia y jóvenes magos de cada año en Badalona, insisto muchas felicidades, y lo mismo a ti Dolors por transmitirnos tanta pasión mediante las letras.

Responder
Historias que importan 05. 11. 2018 - 10:13

Gracias a ti, Mariluz, por estar siempre por aquí. 🙂

Responder

Únete a la conversación